El dolor es una señal del cuerpo. A veces su origen es físico; otras veces aparece después de periodos de estrés, tensión emocional o cansancio acumulado. La acupuntura busca aliviarlo, pero también ayudar al cuerpo a recuperar su capacidad natural de regulación.
Al estimular puntos específicos, se activan mecanismos como liberación de endorfinas, regulación del sistema nervioso, mejora de la circulación y reducción de la inflamación.
